Plática de Jawahar Bangera en la Isla, Tepoztlán. Febrero 2011
Después de la cena, nos reunimos todos en la sala y todos podemos compartir nuestras inquietudes, dudas y comentarios con Jawahar. Este es un espacio importante donde se habla de filosofía y de cuestiones que por tiempo no se pueden hacer durante la práctica.
Indira comenzó compartiendo al grupo su admiración por las enseñanzas que nos estaba brindando Jawahar: “Entre más estudio con usted, más me doy cuenta de que no se. ¿Qué diría Patañjali de eso?”
Jawahar con una sonrisa y desde la humildad que lo caracteriza dijo que él compartía ese sentir: Me pasa a mi mismo cuando estudio sobre un tema, me doy cuenta de lo poco que sé. Explicó que cada uno de los Yoga Sutras (versículos) de Patañjali están relacionados unos con otros, por lo tanto son un océano de conocimiento.
Si entendemos lo que significa ser una gota en el océano, y la relacionamos con nuestro nivel de conocimiento, no llegaremos a formar ni siquiera una gota. Nos daremos cuenta de que el conocimiento no tiene límites, así como Dios es infinito, el conocimiento es infinito, el alma es la representación del conocimiento, si podemos reconocer la medida de nuestra alma, conforme vamos estudiando un tema nos damos cuenta que tenemos mucho por aprender.
Por eso Patañjali lo menciona en uno de los sutras: “kleshamulah karmasayah drsta adrsta janma vedaniyah”. Habla de: “Life time to go”, Las vidas que vienen. Las impresiones acumuladas en vidas pasadas, enraizadas en las aflicciones, serán experimentadas en las vidas presentes y futuras.
El fruto de los hechos de la historia puede durar varias vidas. Varias vidas no son suficientes para estudiar y entender cómo nuestras acciones presentes marcan el futuro. Nuestro acercamiento hacia el conocimiento es limitado, las limitaciones pueden ser por una visión muy angosta o porque las circunstancias no nos permiten ver desde un ángulo más amplio.
Cuando tenemos un tema de conocimiento como el yoga, siempre vamos a sentir que tenemos conocimiento limitado. Mientras nuestra mente no se cierre al conocimiento entonces podremos seguir estudiando.
La siguiente pregunta fue muy interesante, la formuló Indira sobre: ¿Qué es lo qué diría Patañjali respecto a las obligaciones, deberes y responsabilidades respecto de la comunidad Iyengar que se está desarrollando en México?
Ante esto Jawahar contestó con su debida seriedad y compromiso ante el tema. Mencionó que nuestros deberes se determinan por la posición que tenemos en la comunidad. En el momento que nos convertimos en maestros nuestros deberes son enormes. Los deberes no pueden estar limitados por la Constitución de una Asociación.
Debemos basarnos en los yamas disciplina ética social y niyamas disciplina ética individual de Ashtanga Yoga, hay 10 mandamientos a seguir y cada mandamiento tiene implicaciones muy serias que llevan a cittaprasadanam, serenidad, claridad y pureza de conciencia.
Jawahar afirmó que el trabajo dentro de la AMYI debe estar basado en el Sutra 1.33 de Patañjali: “Maitri karuna mudita upeksanam sukha dukha punya apunya visayanam bhavanatah cittaprasadanam”. Mediante el cultivo de la cordialidad, compasión, alegría y el no sentirte afectado frente a la dualidad entre el placer y el dolor, la virtud o el vicio respectivamente, la conciencia adopta una disposición favorable, serena y benevolente.
La amistad entre los integrantes de la comunidad debe ser genuina. La unión entre los que conforman la asociación viene de la necesidad de unir esfuerzos para lograr un objetivo en común, y para lograr esto hay que actuar en base a lo que dice el Sutra 1.33.
Para que el yoga viva en nosotros, nosotros debemos vivir en base a los 8 pétalos del yoga, no los podemos separar están unidos. Si tomamos una flor y le quitamos un pétalo ¿podemos decir que el pétalo es una flor? Todo lo que compone una flor, forma a la flor. Similarmente aunque solamente practicamos asana y pranayama no podemos decir que estamos haciendo yoga aunque así lo queramos ver por conveniencia.
Una clase de yoga es solamente parte del proceso del yoga. Si queremos hacer yoga debemos practicar los 8 pasos, en todos nuestros actos. Entonces tenemos una gran responsabilidad al formar una comunidad de yoga. Los 8 aspectos deben ser seguidos de manera muy puntual y adaptados a las acciones que realizamos para que podamos trabajar juntos. Por supuesto es posible considerar que alguien estudie mejor que otro como en la escuela, no todos son primer lugar, aunque todos estudien lo mismo en la misma clase con el mismo maestro. Todos tienen algo que aportar y la integración de las diversas habilidades, llevan al mejor resultado.
En la comunidad de yoga debemos generar igualdad social. Todos deben apoyarse entre sí para llegar al mismo fin. La responsabilidad de los maestros y coordinadores de los distintos comités que trabajan para la asociación, no recae solo sobre los que están presentes y activos en las clases o en la asociación; sino también sobre los que no han podido estar. Debemos acercarnos y ver por qué no han podido venir y si está en nuestras manos, debemos ayudarlos a regresar.
Esto es lo que hago en Mumbai, yo tomo lista en la clase, si el estudiante no acude a clase por más de tres veces consecutivas, le llamo, le pregunto por qué no ha venido, si tiene algún problema con la familia, si hay algo en lo que le pueda ayudar; es una forma en la que te puedes acercar, no es nada mas cobrar y luego darte la media vuelta y desaparecer. Esto no representa al yoga. Debes saber si algún alumno tiene un problema para brindarle una clase que le pueda acomodar.
Nuestras obligaciones son ilimitadas, como con nuestra familia. Porque una vez que la comunidad crece se convierte en una familia. Si lo ven de esta forma entonces la comunidad estará saludable, se fortalecerá, todos podemos cooperar, entonces la Sociedad de Yoga Iyengar en México crecerá. Alguien puede decir: “este no es mi problema”, claro tiene todo su derecho de hacerlo. Ayer dije: cuando trabajen con sus rodillas tengan cuidado, esta articulación es muy delicada. Aunque fui claro diciendo esto, hay gente que insiste agresivamente en realizar una flexión intensa en la rodilla sin estar preparado para hacerlo. Puedo decir que yo ya hice mi parte advirtiéndoles y mostrando la forma correcta de trabajar, pero elegí pedir que hicieran Padmasana una vez más para volver corregir. Esto lo hago porque soy compasivo y porque quiero que el alumno aprenda de sus errores. Mi trabajo no es nada más enseñar y después irme a mi casa. Si estamos juntos vamos a compartir nuestras experiencias y como dice Guruji: “Al dar no te haces más pobre y reteniendo no te haces más rico”.
Debemos entender que existe la gracia de Dios y lo que estamos haciendo aquí viene de la gracia de Dios. Solamente si tienes la gracia de Dios y benevolencia de otras vidas puedes hacer yoga, como todos estamos bendecidos, vamos a aumentar nuestras bendiciones siendo útiles los unos para los otros.
Podemos tener diferencias con el otro, pero si alguien te ofende le preguntas porque lo hizo y puede contestarte desde la honestidad, sus motivos personales y al entenderse mutuamente los problemas se pueden resolver.
En otras asociaciones en el mundo ha sucedido que por diferencias entre los miembros, el trabajo se dificulta y los objetivos no se cumplen. La Asociación Mexicana de Yoga Iyengar es nueva y puede ser un ejemplo a seguir.
Para que esto suceda la forma de actuar, trabajar y coordinar esfuerzos entre los integrantes es esencial para lograr resultados positivos. Todos deben dar lo mejor de sí, entonces todo fluye con suavidad.
Jawahar: ¿Alguna otra pregunta?
Alicia Ramos preguntó: Las emociones le pertenecen a la mente y usted nos habia dicho que la mente está en todas partes, entonces ¿las emociones están en todas partes?
Jawahar contestó a esto que las atracciones sensoriales están en todos lados, como lo es la comida buena, una música preciosa, la fragancia, la vista de un bello lugar… en base a lo que percibes que comienzas a desarrollar deseos, creando apegos conectados a emociones.
Por ejemplo: Si hoy no hubiera enseñado como trabajar con la rodilla, en caso de dolor, hubieran desarrollado aversión a Padmasana. Cuando hay dolor del cuello después de hacer Sirsasana desarrollas aversión a la postura.
Las emociones negativas son muy fuertes, la mayoría de las condiciones de miseria vienen por ignorancia, Patanjali menciona 5 causas de aflicción: ignorancia, orgullo muy alto, apego, aversión y el miedo a la muerte.
El miedo a la muerte es instintivo, pero como estudiantes de yoga debemos entender que la vida y la muerte son los dos lados de una misma moneda. ¿Por qué es tan difícil entender como seres humanos racionales, que no puede haber algo así como la muerte?
Todos los que nacemos tenemos la garantía de que nos vamos a morir. Cuando naces hay una estampa invisible en la frente que dice: “garantía de que te vas a morir”, y aun así nos seguimos aferrando a la vida como si no existiera la muerte.
Patañjali dice que hasta para un hombre sabio todo lo que parece placer se puede convertir en dolor si se crea de por medio apego y por eso un yogui permanece indiferente a las sensaciones placenteras.
Sutra II.15 de Patañjali: “Parinama tapa samskara duhkhaih gunavrtti virodhat ca duhkham eva sarvam vivekinah”.
El sabio sabe que debido a las fluctuaciones, las cualidades de la naturaleza y las impresiones subliminales, incluso las experiencias placenteras están teñidas de pesar, y se mantiene apartado de ellas.
El sabio logra lo anterior a través de la meditación, cuando los cuatro lados del cerebro están balanceados entonces no hay fluctuaciones, no se generan pensamientos ni emociones.
Un efecto de la práctica continua y devota de asana, es la desaparición de la dualidad, una de las dualidades es la vida y la muerte, para un yogui no existe la vida ni la muerte, las reacciones son iguales ante ambos, aprender a alcanzar ese estado, es sobrepasar tus emociones.
Otro efecto de la práctica de asana es vairagya, el desapego. Debes desasociar la mente de los sentidos, después debes estar lejos de los deseos, entonces estás listo para vairagya. En ese momento las emociones ya no te afectan, no significa que te conviertas en una piedra, Patañjali lo llama upeksa, indiferencia.
El yogui trabaja en sí mismo, para poder entregar el fruto de su trabajo a los demás, debes ayudar a aquellas personas que lo necesitan, sin esperar nada, yo te ayudo pero no espero nada a cambio, yo hago lo que tengo que hacer, como un padre hace lo que tiene que hacer por un hijo.
Hoy en día los padres esperan que el hijo se convierta en algo, que sea lo que desean, siempre hacen sacrificios como padres para que el niño se desarrolle, sin embargo si el niño tiene éxito o no, ya no está en sus manos. Está en manos del niño y del destino, pero el padre ya hizo su parte sin esperar nada, así tiene que ser un yogui.
Cuando ayudes a alguien no lo hagas como un favor, hazlo como una obligación, cuando lo haces como obligación no esperas nada a cambio.
Cuando lo haces como favor, dices bueno yo ya hice esto por ti espero algo de ti, vienen las emociones equivocadas y entonces los seis enemigos de la mente comienzan a actuar: lujuria, envidia, avaricia, enojo, orgullo y obsesión.
Estos enemigos son obstáculos que tienen como base la ignorancia, Avidya cuyo resultado lleva al sufrimiento.
Estamos en el camino del yoga porque el sufrimiento puede y debe ser evitado.


